LAMFOGRAM

El éxodo silencioso de Brown (A)

En Parque Patricios todavía se habla de los domingos de barro y caño, pero Beto Ramos se quedó sin música para bailar: Matías Sosa y Leandro Larrea hacen las valijas y se van al exterior, los dos por el precio de una mudanza cara. El doblete de salidas deja a los de Brown (A) sin identidad, y a los managers rivales tentados de pescar en río revuelto.

¿Quién se hace cargo ahora? Mientras, los hinchas modernos aplauden los posteos de despedida en Instagram. Así anda el fútbol, entre romanticismo perdido y managers con tareas de arquitecto, diseñando reconstrucciones de planteles cada seis meses. En el recuerdo, los equipos que se armaban de memoria. ¿Vuelven?

A nadie le gusta esto.

La Travesía de Yonathan: ¿Sangre Nueva o Nostalgia?

Yonathan Cabral, a sus 33 años, cambia de camiseta en un movimiento que interpela al fútbol como fenómeno existencial. ¿No es acaso el fútbol una sucesión de despedidas y bienvenidas, un eterno retorno de pasiones y olvidos? El experimentado central, con su andar sereno y su mirada de veterano, recala en un club ávido de orden y jerarquía. El manager Nelson Nasazzi apuesta fuerte, pagando tres millones por esos años de aplomo, mientras en el horizonte muchos managers se preguntan: ¿es la experiencia un valor o una carga en la era del vértigo?

Su llegada es síntoma y reflejo de un fútbol que busca certezas en el pasado, incapaz a veces de reinventar su propio porvenir. En la danza de los mercados, cada pase es más que dinero: es una declaración filosófica sobre el sentido mismo del juego.

A nadie le gusta esto.

¿Fattori, el negocio del año o la gran estafa?

¿350 mil dólares por Federico Fattori? Parece ficción, pero no, es la última movida de Rafael Selva, el manager de Estudiantes (SL), que pagó una fortuna por un volante central de 32 años que venía del barro de la Primera C. Muchachos, ¿no estaremos perdiendo la cabeza? Para agregarle picante, Atlanta aprovecha y encima se queda con Marcos Enrique, mucho más joven. Pablo Adamo la hizo redonda, ¿o todavía hay algo que no sabemos?

En las mesas de café de Villa Lugano esto ya huele a novela. Mientras tanto, los managers de Nacional B tiemblan: si Selva se la juega así, ¿qué no hará por un ascenso? El fútbol argentino siempre tiene estas joyitas, pero no se olvide: a veces el que compra caro, termina vendiendo humo.

A nadie le gusta esto.

¿Conti vale dos palos o dos promesas?

Germán Conti, el central que alguna vez fue promesa, acaba de protagonizar una de esas transferencias que hacen al manager promedio tirarse de los pelos (los pocos que le quedan después de bancarse a sus defensores). San Martín (T) desembolsó dos millones –sí, dos, por un zaguero que mira más el carnet de PAMI que la pelota–, llevándoselo desde Atlanta. Pablo Adamo sonríe contando billetes, mientras Matías Berutti reza para que el "nuevo líder de la cueva" no sea sólo nombre y CV con doble ciudadanía.

En la eterna rueda del ascenso, donde los sueños se cotizan más que el dólar blue, gastar así parece un exceso… salvo que pienses que ganar partidos es cuestión de solidez atrás. Como diría Charly García, "no voy en tren, voy en avión". Pero ojo, a veces las turbulencias las causa el mismo piloto.

A nadie le gusta esto.

¿Quién manda en el mercado? River da el golpe

Sebastián Calvo otra vez juega a ser jeque árabe y refuerza a River a puro billete: Agustín Auzmendi, uno de los mejores delanteros del mercado, aterriza por la friolera de 4.200.000. Si eso no fuera suficiente, también se suma Pedro Silva, otro nombre que va derecho al “11 titular”. ¿Campeón que refuerza campeón es avaricia o inteligencia? ¿Quién pone el freno a la billetera más grande de la LAMFO?

Mientras algunos managers lloran por el fair play financiero, River apuesta a agigantar su hegemonía. Después nos preguntamos por qué los demás ni asoman la cabeza. Si el fútbol es para los vivos... Calvo, hoy, es el más vivo de todos.

A nadie le gusta esto.

El trueque caliente: Tigre, Amorena y Santino Andino

Gonzalo Amorena la hizo de oro: Santino Andino, la joya ítalo-argentina de sólo 19 años, llega de Godoy Cruz a Tigre vía transferencia millonaria (¡8 palos!). ¿Pero la perla? Intercambio por Johan Carbonero. Mientras los románticos lloran, los managers pragmáticos aplauden. ¿Un pibe con futuro por un jugador hecho? En las mesas chicas ya se habla de "la Amorena" como ejemplo a seguir... o a evitar.

Eso sí, tener billete no te garantiza nada en el ascenso. Pregúntenle a otros grandes que quedaron en el camino. Si el chico Andino rinde, Amorena se recibirá de genio. Si no, la hinchada pedirá su cabeza más rápido de lo que dura un café en el Puente Saavedra. Así está la LAMFO.

A nadie le gusta esto.

Locura de pases: managers gastando como nunca

Mientras los flashes y el runrún se los llevan River y Tigre, el resto de los managers también queman billetera y celulares. Morón sumó a Emanuel Reynoso y Braian Cufré para limpiar la mancha del descenso, Unión trajo al brasileño Rick Lima y a Rodrigo Cáseres tras el ascenso, y Huracán, Estudiantes (SL) o Ferro pescan veteranos y promesas del exterior a precio de saldo o con la moneda justa.

¿Habrá premio para el que mejor fiche, o todos terminarán echando a sus managers a mitad de temporada? Que nadie se confíe: en LAMFO, el que no invierte, desaparece. Y si no, que vengan a Villa Lugano a explicarme lo contrario.

A nadie le gusta esto.

Contín baja a buscar minutos (y paciencia)

Leandro Contín decidió cambiar las luces de Primera por los faroles tenues de la C. Hace falta coraje, o algo peor, para dejar Talleres y sumarse a la causa de Atlanta. Dicen que por un millón de razones. Y, para colmo, a sus 29 años, mientras algunos piensan en el retiro dorado en Arabia, él se va a pelear con canchas que parecen potreros y rivales a los que les sobra pierna fuerte y falta fair play.

A Pablo Adamo le deben haber vendido que fichar a Contín es "jerarquía para el ascenso". Claro, siempre y cuando no termine jugando de volante tapón o de arquero suplente, porque acá todos hacen de todo. En definitiva, otra transferencia digna de la LAMFO: promesas de grandeza y el mismo barro de siempre. Como diría el Indio: "El futuro llegó hace rato"... pero no a todas las categorías.

A nadie le gusta esto.

Postear

Debe loguearse como manager de un equipopara postear.